Trump honra tradición y libra a dos pavos de ser comidos en Acción de Gracias

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Trump honra tradición y libra a dos pavos de ser comidos en Acción de Gracias

Noviembre 22, 2017 - 10:56
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Miriam Burgués/EFE

Washington

El presidente de EEUU, Donald Trump, cumplió hoy con la tradición de indultar a dos pavos que se salvarán de ser degustados en Acción de Gracias, antes de partir hacia su club de Palm Beach (Florida) para celebrar allí en familia esta festividad, la más popular del país.

En compañía de su esposa, Melania Trump, y el hijo de ambos, Barron, el presidente indultó en una ceremonia en la Rosaleda de la Casa Blanca a un pavo de nombre "Drumstick", criado en Minesota y que pesa 21 kilos.

Otro pavo, llamado "Wishbone", de 16 kilos y también procedente de Minesota, sobrevivirá igualmente al festivo, pero no tuvo el honor de ser indultado en la ceremonia porque fue el que menos apoyos recibió de los dos en una votación en Twitter organizada por la Casa Blanca.

Las dos aves sí posaron para los periodistas en la Casa Blanca antes del perdón, tras haberse alojado desde el fin de semana en Washington en un hotel de lujo, el Willard Intercontinental, a cuenta de la Federación Nacional del Pavo.

El 88 por ciento de los estadounidenses se decanta por pavo al horno en la tradicional comida de Acción de Gracias, según datos de esa federación, que desde 1947 obsequia al presidente de turno con al menos una de estas aves.

Fue Harry Truman (1945-1953) el primer presidente en recibir hace 70 años un pavo de la federación y como él era "duro de roer", en palabras de Trump, el animal no fue indultado.

"Hoy yo voy a ser un presidente mucho más bueno", bromeó Trump al anotar que, a diferencia de decenas de millones de pavos, "Drumstick" va a ser "muy feliz", porque tiene "un futuro muy brillante por delante".

En 1989, el entonces presidente George H. W. Bush inauguró la tradición de indultar a un pavo antes de Acción de Gracias y todos sus sucesores han mantenido esta ceremonia, incluido Barack Obama acompañado de sus dos hijas hasta el año pasado, cuando Malia y Sasha pasaron el testigo a sus primos pequeños.

"Como muchos de ustedes saben, he sido muy activo en la anulación de una serie de acciones ejecutivas de mi predecesor", comentó en tono irónico Trump acerca de su determinación de deshacer buena parte del legado de Obama.

Sin embargo, dijo haber sido informado por la oficina legal de la Casa Blanca de que "bajo ninguna circunstancia" le está permitido revocar el perdón a los dos pavos indultados por Obama el año pasado.

A esos dos afortunados, "Tater" y "Tot", el presidente les mandó un mensaje: "Pueden descansar tranquilos".

"Drumstick" y "Wishbone" se unirán a pavos perdonados en años anteriores en "Gobbler's Rest", unas instalaciones en el campus de la Universidad Virginia Tech.

Por otro lado, la Federación Nacional del Pavo entregó a la Casa Blanca otros dos ejemplares de una granja de Pensilvania que, según detalló Trump, serán donados a una organización caritativa de Washington que provee comidas calientes a personas necesitadas.

Durante la ceremonia, Trump ignoró la pregunta lanzada dos veces por un mismo periodista acerca de si piensa "perdonar a alguna persona", en alusión a la investigación del fiscal especial Robert Mueller sobre la supuesta injerencia rusa en las elecciones de 2016 en EEUU, que ya ha deparado cargos para tres exasesores del magnate.

Trump y su familia viajarán hoy mismo a su club Mar-a-Lago, en Palm Beach, donde celebrarán Acción de Gracias y descansarán hasta el próximo domingo.

El presidente Abraham Lincoln (1861-1865) estableció la festividad de "Thanksgiving" (Acción de Gracias) para conmemorar la celebración con la que los colonos británicos que llegaron al país a bordo del "Mayflower" en 1620, quisieron dar gracias a Dios por su buena cosecha después de un duro invierno.

En 1789, cuando George Washington fue designado primer presidente de EEUU, eligió el 26 de noviembre como día oficial de Acción de Gracias, pero en 1863 Lincoln estableció como fecha oficial definitiva el último jueves de noviembre.

Desde entonces se ha convertido en la fiesta más popular del año, compartida por todos los estadounidenses independientemente de cuál sea su religión.